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No hay nadie más ignorante e inútil que aquel, que de rodillas y con los ojos cerrados busca una respuesta.


PARA SU INFORMACIÓN: Los ateos no creemos en ninguno de los 2.700 dioses que ha inventado la humanidad, ni tampoco en el diablo, karma, aura, espíritus, alma, fantasmas, apariciones, Espíritu Santo, infierno, cielo, purgatorio, la virgen María, unicornios, duendes, hadas, brujas, vudú, horóscopos, cartomancia, quiromancia, numerología, ni ninguna otra absurdez inventada por ignorantes supersticiosos que no tenga sustento lógico, demostrable, científico ni coherente.

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31 de marzo de 2017

A los ateos tampoco nos asusta la muerte

Una de las supuestas ventajas de la religión, es que sus verdaderos practicantes parecen obtener consuelo ante uno de los grandes miedos del hombre: la muerte. Sin embargo, no es necesaria la ignorante sumisión a las más que caprichosas deidades para lidiar con la Parca.


Desde siempre los verdaderos creyentes, esos pobres alienados capaces de tragarse sin pestañear esa mezcolanza indigerible en que consiste cualquier religión parecían tener una ventaja: su patética sumisión a las invenciones de unos pobres iletrados más que dementes de épocas pretéritas les permitían, mediante ese absurdo autoengaño de un cielo lleno de angelitos tocando la lira o de vírgenes solícitas, pensar que podían engañar a la muerte y así obtener un más que mentiroso consuelo.

Sin embargo, un reciente estudio acaba de demostrar que los ateos no necesitamos ningún tipo de excusa para no temer a algo que es simplemente natural y lo mismo que no nos importan los 14.700 millones de años previos a nuestra existencia, el resto de miles de millones de años que pasen desde el momento en que muramos serán igual de indoloros, porque tras la muerte sólo está la Nada más absoluta y lo único importante es lo que vivimos en nuestras más que cortas vidas.

El problema lo tienen todos aquellos que están en medio, aquellos que creen un poco. En estos el autoengaño de la vida del más allá no funciona y sin embargo no tienen la altura intelectual de los ateos para comprender que sólo somos un suspiro en la inmensidad del Cosmos.



2 comentarios:

  1. Los moribundos que he conocido a lo largo de mi vida, cuanto más religiosos eran, más asustados estaban, acojonados con ir al infierno... alucinante.

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  2. recuerdas que dijo einstein la realidad es una alusinacinacion el spacio tiempo solo es parte de nuestra mente en esto y con la teoria de el multiverso o multi universos tu terminas en un nuevo mundo de acuerdo a tu vida anterior y que esto es el cielo o el infierno

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